
En mis viajes por Sudamérica, fotografiando y escribiendo sobre temas relacionados con naturaleza, pueblos y costumbres; un buen día, en Chile, sentado bajo la sombra de una maravilloso Tilo y mientras tomaba algunos buenos vinos, pensé en que ambas palabras eran similares. Viajes y vinos, términos que se parecen tal vez no por casualidad ya que un viaje nos transporta a lugares soñados, a sitios desconocidos y el jugo de las bayas fermentado y decantado pueden llevar a zonas insospechadas del misterio, la alegría y el éxtasis.
El aire cálido en un día de verano puede ser a veces fatigoso, pero el vino adecuado transporta de la somnolencia a la charla espontánea y vivaz. Una mesa con buenos quesos y algo de salami puede ser una buena compañía.
Eso es justamente lo que ocurre en la casona Bio-Bio de Viña Porta: grandes bodegas donde las diferentes castas de los vinos Porta reposan en depósitos de acero inoxidable y barricas de maderas importadas. Estos son los viñedos más australes del país. Cepas: Pinot Noir, Sauvignon Blanc, y Chardonnay.
Fotografia: Casa Porta, Region del Bio-Bio, Chile. © rcsphoto